martes, 26 de febrero de 2013

De Alto Nivel


* No se avizora un dirigente que sume .
* Tienen margen, el relevo los aniquila 
* Ventaja sin alianza y el Peje no estará


Se busca líder. Los priistas aún no asimilan al cien por ciento que en Tabasco son opositores, y con ello no observan hacia el interior del bosque y menos para encontrar un liderazgo que los aglutine hacia la intermedia del 2015.

Antonio Caraveo Maldonado / a_caraveo2001@hotmail.com


Aun cuando las circunstancias los puede poner de regreso como mayoría en el Congreso local y tener un mayor número de presidencias municipales que perdieron, no se encuadran y transitan como tripolares. 
El principal arancel a sortear es la dirigencia del Comité Directivo Estatal. Si pasan esa ruta sin tanta raspadura pueden decir que llevan ganancia.
La otra aduana será la designación de candidatos a las alcaldías a las diputaciones locales, pero es tema aparte.
En bajada priista les debe quedar claro que no puede prevalecer el interés de un solo grupo, pues si van en ese sentido ya estuvo que no van a prosperar sus intenciones.
Debe haber voluntad política de todos, si es que quieren regresar al poder en 2019.

¿QUIÉN DE DIRIGENTE?
Los nombres de Guillermo Narváez, Félix Eladio Sarracino, Florizel Medina y Evaristo Hernández, por citar algunos, son los mostrados en la vitrina por despachar en 16 de Septiembre.
Empero, ninguno de los tres tiene el consenso para llegar como candidato de unidad.
Narváez, de Tacotalpa, tiene en su haber los blasones de presidente municipal, diputado local, presidente del Tribunal Superior de Justicia y actual catedrático de la UJAT.
Sobresale que no está manchado de actos de corrupción. Empero, le etiquetan, desde ya, estar en la cuadra de Benito Neme Sastré a quien le atribuyen haber impuesto a Jesús Alí en la candidatura a la gubernatura, cuando la historia real es otra.
Además los priistas que no lo ven con buenos ojos, lo acusan de traer el medio sello del senador “piltrafa” Humberto Domingo Mayans. 
‘Pechel’ Medina, ex diputado, ex alcalde, ex secretario de Gobierno, ex director de Comunicación Social, ex contralor del estado, ex líder del PRI, tiene un amplio curricular, pero le pesan las malas compañías que lo han rodeado.
Algunos actores políticos lo condicionaron a que si quería el apoyo tendría que deshacerse de algunos personas que lo acompañan, como Joaquín Ramos Patiño, que lo alejaron de los actores políticos y de la población.
Y de seguir llevando el sello del ex gobernador Roberto Madrazo.
De Félix Sarracino, ex líder de la CNOP, ex líder del PRI, entre otros cargos y especialista en temas electorales, le pesa el enfrentamiento que tiene con el dirigente del PRI, Francisco Herrera.
Otro que deslizó sus intenciones es el ex alcalde de Centro, ex diputado local, ex director de Gobierno y ex aspirante a la gubernatura, Evaristo Hernández.
Su rebeldía, que le daba puntos en lo que fue su aspiración por la gubernatura, la tiró en sus berrinches cuando amagó con irse a la oposición y al final se dobló, apoyando al candidato Jesús Alí, a quien vilipendió.
De los priistas consultados, nadie se ha atrevido a dar un nombre que pueda llegar a la dirigencia del PRI sin levantar tempestades.

A SU FAVOR
Los tricolores y sus opositores calculan bien que el PRI puede levantarse en las intermedias del 2015 si pasan su aduana interna.
Tendrá ventaja que sus opositores no van a ir en alianza o coalición por ley.
Al PRD se le desprendería un brazo y una pierna si Andrés López decide que Morena participe en la jornada electoral para elegir alcaldes y diputados locales.
Otro punto a favor de los priistas es que El Peje no va a aparecer en las boletas.
La crisis que se vive por el desfonde que dejó en la hacienda estatal el ex gobernador Andrés Granier, jugará un papel importante, pues pese a que el desastre lo dejó un priista, no le pegaría a los tricolores.
En fin, ya no falta mucho tramo para conocer si los del PRI tienen el talante para librar el obstáculo de la sucesión en su dirigencia estatal.

DE BAJADA
a) Si actuara con sentido común el secretario de Educación en el estado, Rodolfo Lara Lagunas, no tendría este desgaste para el gobierno de Núñez. Y el caso del Sindicato del Colegio de Bachilleres es muy diferente al primero, ya que el líder Ramón Díaz Uribe, acusando de enriquecerse de las cuotas sindicales, pretendió seguir sometiendo a las autoridades. Ya vio que no va a poder. Su renuncia a la dirigencia sindical es cuestión de tiempo.  

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