lunes, 7 de enero de 2013

“No hay más culpable” que José Sáiz Pineda


En el gobierno de Granier los recursos federales etiquetados para programas de salud fueron desviados a la Secretaría de Finanzas, en lugar de que se depositaran directamente a la dependencia 

Roberto Barboza Sosa / rbarbozasosa@hotmail.com


Para los tres ex directores de hospitales Regionales de Alta Especialidad del estado, en esta situación en la que se vieron involucrados, no existe más culpable que el secretario de Finanzas del pasado gobierno de Andrés Granier Melo, José Sainz Pineda fue el responsable de la crisis del sector salud, que incluyó a los nosocomios, “al desaparecer los recursos”,
Los ex directores Humberto Azuara Forcelledo, del Hospital de Alta Especialidad Juan Graham Casasús; Luis A. Ojeda Jiménez, del Hospital Gustavo A. Rovirosa, y Gonzalo Neme Díaz, del Hospital del Niño Rodolfo Nieto Padrón, señalan que incluso el ex funcionario, en violación a la Ley, les quitó recursos presupuestados ya aprobados para esos nosocomios.
Señalan que a partir del gobierno de Andrés Granier, lo cual nunca había ocurrido, los recursos federales etiquetados para programas de salud, fueron desviados a la Secretaría de Finanzas, en lugar que se depositaran directamente a la Secretaría de Salud, como siempre ocurría en anteriores administraciones.
Igualmente, desde 2009 el ex secretario de Finanzas sorpresivamente empezó a quitar dinero asignado a los hospitales, pese a que ya estaba aprobado en el presupuesto por el Congreso local.
Azuara Forcelledo, Ojeda Jiménez y Neme Díaz sostuvieron que se vieron forzados a realizar las adquisiciones de manera directa, pues era prioritario y urgente “salvar vidas” pues pasaban por desastre financiero que prácticamente tenía paralizados a los hospitales que ya no contaban “ni con jeringas”.
La determinación de destituir a los directores de los hospitales se realizó el 27 de diciembre pasado, por el propio gobierno de Granier Melo, pero fue dada a conocer públicamente el 3 de enero por la nueva administración.

DESORDEN FINANCIERO
Humberto Azuara, quien fue destituido como director del Hospital Juan Graham, aseguró que el desorden en las finanzas de la Secretaría de Salud de Tabasco desde el inicio de la administración de Andrés Granier, fue lo que le obligó a realizar compras por asignaciones directas, y por consiguiente, generar el pasivo.
Los ex directores acusaron que la Secretaría de Salud mantiene adeudos con los proveedores con atrasos desde el 2010, sin que hasta le fecha se hayan pagado.
Pero de todo el presupuesto para esa dependencia en crisis, “no sabemos a dónde fue a parar el dinero”, señalaron los tres ex directores hospitalarios.
En la dependencia, igual existen pasivos por adeudos de quincenas y parte del aguinaldo con trabajadores sociales, médicos, psicólogas asignadas a programas federales y que están bajo contrato.
La Secretaría de Salud aún no informa a los empleados la fecha en que les liquidarán sus salarios de la última quincena del año y la parte del aguinaldo que les restan.
El desorden llega al grado de que a los médicos, psicólogas y trabajadores sociales del programa federal de Atención contra la Violencia Sexual de Mujeres, les avisaron que no se presenten a trabajar hasta que les avisen, mientras ese programa se encuentra paralizado en 11 municipios.

DESCONOCEN MONTO DE ADEUDOS
El nuevo gobierno que encabeza Arturo Núñez Jiménez y su secretario de Salud, Ezequiel Toledo Ocamo, a cuatro días de que asumieron los cargos, desconocen la proporción de los adeudos y el déficit presupuestal recibido.
Para sacar a flote al sector salud, Toledo Ocampo nombró a la ortopedista pediatra, Sonia María Castro Noriega como subsecretaria de Servicios de Salud, y al ex dirigente municipal y ex candidato a diputado local del PRD, Esmelin Trinidad, como subsecretario de Salud Pública.
Un grupo de trabajadores del hospital de Alta Especialidad Dr. Juan Graham Casasús, firmaron una carta en apoyo solidario a los ex directores de las unidades hospitalarias.
“Nos manifestamos con indignación ante la forma en que han sido tratados los tres directores de los Hospitales más importantes de la Secretaría de Salud, fundamentados en la información presentada por boletín del Gobierno del Estado emitido el 2 de enero del presente, donde se informa sobre la destitución de sus puestos”, manifiestan.
Señalan que se ha expuesto a la opinión pública de manera incompleta, imprecisa y parcial una resolución que fue determinada por la Dirección de Responsabilidades Administrativas de la Contraloría el 27 de diciembre de 2012.

“NO HUBO ROBO, NI DESVÍO”
Destacan que el adeudo millonario de los hospitales Juan Graham Casasús, Rovirosa y del Niño, fue informado y entregado documentalmente a la Secretaria de Salud, desde el mes de abril de 2012, “más la situación era notoria para todos y que paralelamente pasaba en toda la estructura de gobierno. La radical diferencia es que en Salud se trabaja con la integridad, la minusvalía y la vida de las personas, donde detener las tareas es tanto como colapsar socialmente”.
“Si la sanción está fundamentada en el artículo IV de la Ley de Adquisiciones, no establece robo, desvío o una situación fraudulenta; la compara a una actividad que se realizo sin techo presupuestal y en asignación de compra directa”, agregan.
“Con esto —exponen— consideramos los que trabajamos en pro de la salud, que sería necesario revisar profundamente en otras dependencias, porque las circunstancias en ocasiones genera situaciones administrativas que no sustentan la realidad operativa, donde un segundo puede representar la diferencia entre la vida y la muerte”.
“Tristemente aun buscamos culpables, cuando los responsables de esta situación y los que hoy se encuentran fuera de la mira pública existen”, indican.
“Está claro que un director es la máxima autoridad en una unidad hospitalaria, un secretario de Salud lo es del Sistema de Salud y un gobernador del Estado, el que lleva las riendas totales del sistema. Y aquí falló el sistema”, sostienen.

UN COLAPSO GENERALIZADO
El colapso está en todas las dependencias, pero los demás callaron, porque el problema no tiene su origen donde revienta, ahí solo se manifiesta la consecuencia más sensible de una sociedad, como lo es la Salud, apunta el documento firmado por los empleados del hospital Graham.
Y solicitaron al gobernador Arturo Núñez realizar una investigación minuciosa, para que los verdaderos responsables de la crisis financiera en la Secretaría de Salud, sean realmente castigados.
Pidieron que “no calumnien la trayectoria de médicos íntegros, responsables, humanistas, comprometidos, que han demostrado en su trayectoria medica, dentro y fuera de nuestro estado, la ética con la que se han conducido y que lo único que han hecho, es garantizar la atención médica para preservar la vida de los tabasqueños y enfermos de estados vecinos que acuden a solicitar los servicios de salud”.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario