lunes, 11 de junio de 2012

Punta Fina


¡Testigos habemus!


Veo el escándalo contra Tomás Yarrington, reviso el documento de origen y me asusto. Es el caso identificado por el Distrito Oeste de Texas como 5:12-mj-00120-NSN con fecha 6 de febrero de 2012.

José Ureña / primercirculo@hotmail.com


El agente encubierto Stephen A. Parkinson ha hablado con Antonio Peña Argüelles, un narcotraficante confeso quien con su hermano Alfonso ascendió en la escala criminal entre 2002 y 2004.
Así accedió a Miguel Treviño Morales, quien operaba Nuevo Laredo para Heriberto Lazcano, El Lazca, y convino con él servir de intermediario con políticos mexicanos.
En el expediente se mencionan varios encuentros de Antonio Peña Argüelles con Yarrington en 2008 —cuando ya no era gobernador—, presuntamente para entregarle dinero a fin de permitirles operar libremente en la zona. Los señalamientos serían confiables si no fuera por un dato: Alfonso Peña Argüelles fue secuestrado “el 18 ó 19 de noviembre de 2011 en México por Miguel Treviño Morales”, quien le exigió la devolución de cinco millones de dólares entregados para negociar con políticos tamaulipecos. Luego  Alfonso Peña Argüelles fue acribillado.

PISTA SOBRE TORRE
Dice el documento en puntos y seguidos:  “La mañana del 29 de noviembre de 2011, Antonio Peña Argüelles recibió un mensaje de texto en su celular de parte de Miguel Treviño Morales.
El mensaje de texto traducido en su totalidad dice lo siguiente: “Mira Mr. Toño, no te estamos pidiendo por tu secuestro, es el dinero que pediste para una persona que supuestamente era político y fueron puras mentiras.
“Así que es mejor que pagues el dinero que debes. Desde que ya sabemos cuál es la situación, si no pagas vamos a ver dónde te escondes porque sabes muy bien que no vas a tener lugar dónde esconderte, ni tú, ni Panchito ni Tony.
“Estás involucrado, así que si conservas el dinero en tu próxima vida asegúrate a quién le robas.
“Además, tu hermano ha estado diciendo aquí que tú y Tomás Yarrington junto con Costilla asesinaron al candidato a gobernador Rodolfo Torres Cantú porque afectó el negocio de la construcción que estaba protegido.
“De todas maneras, él fue asesinado sin ninguna razón, aquí están los restos de tu hermano y ustedes no cumplieron nada y recuerda, podrás seguir vivo pero llegará un momento en que te van a matar…”.
Antonio Peña Argüelles fue detenido, está preso en Estados Unidos y se acogió al programa de testigos protegidos.
Pudo salir libre con una fianza ridícula —20 mil dólares— y la rechazó. ¿Por qué?
Me lo dijo un fiscal:  —Para no ser asesinado. En la cárcel está protegido. Ese señor, que se habría robado el dinero presuntamente destinado a Yarrington, causó el origen del escándalo político en tiempos electorales en México.

TRATO DE REYES
Releía el documento mientras escuchaba por la radio a Tomás Yarrington y ofrecía su relación de bienes y cuentas como prueba de dos cosas:
1.- Nada le ha sido embargado en Estados Unidos porque no posee nada allá y su presunto socio, Lázaro Garza, ha acreditado dólar a dólar el origen del dinero y para nada aparece Yarrington.
Y 2.- la PGR actúa a partir de supuestos so pretexto de colaborar con Estados Unidos.
El escándalo está hecho y tal vez vayan por él y por Eugenio Hernández, para lo cual deben contar con abogados.
Lo peor es un efecto colateral en medio de ese escándalo: la decisión de amparar al máximo a los testigos protegidos.
Pueden denunciar, cambiar de identidad y hasta migrar con el apoyo de las autoridades, amén de recibir recursos, mientras los señalados por ellos van ante la justicia.
¿A esas manos estamos entregando la justicia? Los criminales a trato de rey, los ciudadanos decentes con trato de criminales.  

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