lunes, 7 de mayo de 2012

Intereses mezquinos arriesgan futuro de la alternancia



Mientras la izquierda lidia con sus propios demonios y el candidato panista camina sin estructura, el PRI lucha a toda costa por evitar que las desbandadas pongan en riesgo su hegemonía 

Luis Enrique Martínez / luisenriquemarh@hotmail.com


La alternancia política en Tabasco camina con pies de barro. No supera los “intereses mezquinos decisorios” que el PRI congeló durante y después de la elección de sus candidatos a la contienda del 1 de julio.
Un día, Arturo Núñez Jiménez teje alianzas con una diversidad de actores políticos y económicos de la entidad y, al otro, dirigencia y militancia de las izquierdas desatan enconos cuando faltan días para el registro de candidatos y el consecuente inicio de las campañas de proselitismo electoral.
Parece normal el caso del PRD y sus aliados electorales PT y Movimiento Ciudadano. No así lo que vive el Partido Acción Nacional (PAN) como tercera opción de gobierno del millón y medio de ciudadanos empadronados con credencial para votar.
La difusión de una grabación, originó el escándalo  mediático de abril que aún mantiene a la deriva el liderazgo estatal de Jorge Luis Ávalos Ramón. Apremiados por el tiempo, la cúpula nacional panista forzó una reconciliación local para no perder lo poco que ese partido tiene en Tabasco.
Mientras las estructuras de la oposición se cimbran, la candidatura de Jesús Alí de la Torre opta por la conciliación de jóvenes y mujeres para refrendar la hegemonía del PRI en el Poder Ejecutivo local que data de más de 83 años.
A tal perspectiva parece apostar la mayoría priista en el Congreso estatal para imponer al sucesor de Alfonso Castillo Suárez en la presidencia del consejo estatal del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT). 
Una decisión cuyo consenso saldrá con la alianza de los dos representantes del PVEM y PANAL pero contra la oposición del PRD y PAN. Además de la de los consejeros ciudadanos Rosendo Gómez Piedra, Elidé Moreno Calix y, en su caso, del presidente provisional del órgano electoral Gustavo Rodríguez Castro.
Este es el panorama electoral en la etapa de registros de candidatos a gobernador, 17 alcaldes y 35 diputados locales, entre éstos 21 de mayoría relativa y de representación proporcional, que concluye el jueves 10 de mayo.

ENGANCHADOS
David Gustavo Gutiérrez Ruiz fue el primero en manifestar su apoyo a la aspiración de Arturo Núñez Jiménez. En los últimos días, se engancharon también en ese proyecto el ganadero y ex senador Arcadio León Estrada, el ex rector Fernando Rabelo Ruiz de la Peña y representantes de la familia Rabelo Cupido.
No son los únicos militantes que dejan las filas del PRI para unirse a la oposición. Años atrás, la migración contribuyó al morbo de las elecciones de 1994, 2000, 2001 (elección extraordinaria) y 2006 pero nada más. Al fracaso en las urnas, el retorno publico o trasbambalinas a la cuna política madre fue natural. Pocos se aislaron del presupuesto.
Al caso, José Manuel Cruz Castellanos es de los retornos que prefiguran a la clase política local. En efecto, el susodicho carece de una rentabilidad electoral vendible pero, como Jaime Mier y Terán Juárez —un desconocido para la mayoría de priistas—, trató de espantar con el petate del muerto. Y ya está de nuevo en la fila priista tras fracasar en su periplo opositor.
Aventuras de este tipo son las que mantienen fuera de sí al PRD. La cúpula partidista optó por el método de las encuestas para elegir a sus candidatos a alcaldes y diputados locales y alborotó el hormiguero dizque democrático.
Desde la madrugada del 14 de abril, las puertas de la sede estatal de ese partido están cerradas. No hay fecha para la reconciliación. Y la inconformidad que iniciaron los aspirantes a las alcaldías de Nacajuca y Macuspana contagió a 13 municipios.
Sobre esas impugnaciones, destaca la armonía con la cual se resolvió el caso del municipio de Centro. Ahí, el sondeo correspondiente favoreció al recién desempacado de las filas priistas Humberto de los Santos Bertruy y, contra lo esperado, el diputado Juan José Peralta Fócil, que era el mejor perfilado por el PRD, aceptó la derrota.
A pesar de las pugnas internas, Núñez Jiménez sigue en su labor de zapa para diezmar con lo más rancio de la clase política estatal al PRI. También tiene que enfrentar reclamos de Martín Palacios para el otorgamiento de candidaturas al Partido del Trabajo, una organización testimonial en la entidad.
Y por si fuera poco, también el distanciamiento de los coordinadores regionales del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que se empeñan en convertir en un cascaron al PRD.
A todo ello, el candidato a gobernador de la coalición Movimiento Progresista enfrenta la infiltración de su equipo de comunicación con ex colaboradores de Humberto Mayans Canabal desde que éste fue por vez primera secretario de Gobierno en 1988.

MERCADOTECNIA
La aparición política de Gerardo Priego Tapia coincidió con el régimen sustituto de Manuel Gurría Ordóñez en 1992. En ese marco oficial, contribuyó a la organización de los empresarios al crear la delegación de Coparmex. Más tarde, seria diputado federal plurinominal del Partido Acción Nacional y, posteriormente, conductor de un programa de la radio XEVA.
El 7 de febrero solicitó su registro de aspirante a la candidatura del PAN a la elección de gobernador. Fue el único que se inscribió. Y será quien compita contra los candidatos de las coaliciones PRI-PVEM-Panal y PRD-PT-Movimiento Ciudadano.
Esta es la crónica de su registro hace tres meses: 
Don Benito Orihuela Colín fue directo: “Yo nada más quiero presentar a nuestro gobernador aquí presente…”.
Al escuchar a quien en 1988 fuera candidato del PAN a diputado federal por el IV Distrito Electoral, Patricio Álvarez Vargas rompió con la formalidad de los mayores y empezó a soltar su alegría infantil acentuándola con palmadas acompasadas:
—¡Ge-rar-do, Ge-rar-do, Ge-rar-do…!
Con la iniciativa del menor de los hijos de Gustavo Álvarez Larios, el auditorio “Francisco Macossay González” superó la discreción en la cual los operadores políticos de Gerardo Priego Tapia pretendieron encapsular su registro como aspirante a la candidatura del PAN a la elección de gobernador.
La primera en seguir el “¡Ge-rar-do!” del hermano de Mauricio —el mayor de los hijos de la familia Larios Vargas— fue doña Bersabé Tapia de Priego. Y también don Marco Tapia, quien a sus 85 años recordó a Orihuela que en 1988 lo apoyó al cederle para su oficina de campaña un local en la avenida Madero.
“¿Y te acuerdas la bandera que puse?”, contraatacó el aludido que, también de 85 años, recordó aquel lienzo con el emblema del PAN —de alrededor de ocho metros de longitud— que, en ésa época, era promovido por  Meced Vázquez Menor.

EL REGRISTRO
Abrigado, antes de la 10: 00 horas, don Marco Priego fue uno de los primeros en llegar a la sede estatal del PAN. Un rato después de saludar a su contemporáneo Benito Orihuela Colín y otros, a paso lento pero firme, siguió la procesión que originó “el bebé” —según la señora Bersabé— de los cuatros hermanos de la familia Priego Tapia: Marco Antonio, Marisela, Jorge, Georgina y Gerardo.
Ante la ausencia del dirigente estatal Jorge Luis Ávalos Ramón —que en la víspera anunció que estaría en la Ciudad de México con la precandidata presidencial Josefina Vázquez Mota—, Rubén 1Sierra y Juan Manuel Utrilla García, secretario general del PAN, recibieron la solicitud del fundador de la Coparmex en Tabasco, en 1992.
Y cuando Sierra oficializó el registro de Gerardo Priego Tapia diciendo que su postulación “causará un fenómeno de mercadotecnia política que va a voltear de cabeza a Tabasco”, entonces hubo tiempo para las adhesiones particularizadas.
La primera de ella fue conmovedora cuando la señora Ivonne García Esteban entregó de manera simbólica a su hija de diez meses a Priego Tapia: “Entrego el futuro de Tabasco en sus manos…”
Luego de que en tono de broma el aludido expresó que si desde ahora se podía quedar con la niña, Diana Cecilia Sánchez —desempleada, egresada de la licenciatura de Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Guadalajara, campus Tabasco—, y doña Elizabeth García de Orihuela, plantearon su respaldo a Priego Tapia con la misma intención: “El futuro de Tabasco está en sus manos…”.
Poco después, Priego Tapia se puso detrás de un atril de formaica, y empezó a desgranar los puntos de su oferta política electoral que tiene como eje central a la familia:
“Escuela para padres de familia; cultura de prevención; educación formal e informal para el trabajo; libertad de culto; recreatividad, deporte familiar; incentivo a la procuración familiar en la colonias…”, todo eso decía cuando el pequeño Patricio volvía a preocupar a su padre Gustavo, que con discreción trataba de acallarlo:
—¡Voy a ser gobernador…! —ya gritaba el sobrino de Fernando, el coordinador de deportes del ayuntamiento de Centro que, en su momento, nombró Jesús Alí de la Torre.
Con un periódico bajo el brazo, don Benito Orihuela, también insistía: “¡Es ya nuestro gobernador…!”.
Eso fue en el registro. Y parece que esa será la tónica de la campaña del PAN, pues no tiene estructura en todo el estado y su militancia efectiva apenas supera a los seis mil ciudadanos.
Priego Tapia no es más de lo mismo pero no tiene partido. Y con voluntad y entusiasmo no se ganan elecciones.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario